Lesiones benignas de la piel, como quistes sebáceos y tumores cutáneos.
Bultos en la piel, a veces dolorosos o infectados.
Examen físico, biopsia.
Extirpación quirúrgica.
Complicación de la diabetes que afecta los pies, llevando a úlceras e infecciones.
Intervenciones quirúrgicas realizadas de emergencia por condiciones agudas.
Incluyen la apendicitis, una inflamación del apéndice.
Enfermedades que afectan el hígado, vesícula biliar y conductos biliares, como hepatitis, cálculos biliares, y cáncer.